martes, 14 de octubre de 2014

Ganas

Ganas son lo que tengo desde que te fuiste,
ganas de todo y de nada,
ganas de besos, de abrazos,
ganas de tirarte al suelo o de fundirme en tus brazos,
ganas de saltar en la cama,
ganas de verte.
Pero, sobre todo, las ganas son más ganas por no tenerte.

Tanto tú como yo tenemos nuestros ratos de bajón, esos en los que es mejor no decirnos nada o decírnoslo todo; depende del día. Somos así ¿vale? No nos comprendemos ni nosotros mismos. Pero nuestros mejores ratos son, sin duda, los que estamos juntos, aquellos en los que no podemos pasar ni un minuto sin tocarnos o hacernos alguna tontería, y aunque ahora estemos muy lejos esos ratos se siguen dando. Esas sonrisas cómplices, esos gestos de "sé lo que estás pensando y me encanta" y sobre todo los mimos, aunque en este caso son enviados a distancia o con intermediarios de por medio. Pero aún así somos felices y seguimos sonriendo porque ya era hora de ganar.

Esto lo escribo porque ahora he tenido un pequeño momento de bajón y quería tener esto para recordarme y tener presente lo bueno que tenemos, gracias a esto me vienen preciosos recuerdos a la mente, grandes sonrisas e incontables besos y abrazos.  Sólo espero que a ti te pase lo mismo.

martes, 19 de agosto de 2014

Conectemos

" Yo el amor siempre lo he sentido de golpe.
No conozco otra forma de amar que a borbotones, cómo si se me saliera el sentimiento a presión.
Sin darme cuenta, un día descubro que te quiero y que cada palabra, cada gesto tuyo, me inducen a un estado catatónico en el que dejo de pensar y solo soy capaz de sentir.
Y me dan espasmos cuando noto tus manos reinventando mi cuerpo,
y me pierdo un poco más del mundo cada vez que tu lengua viene a hacerle compañía a la mía.
Y entre que me corro y no, descubro otra vez que te quiero y me reinvento/me reinventas.
Y lo demás,
todo eso que nos rodea y nos la pela,
todo lo vivido hasta ahora,
cada huella previa en nuestras pieles,
es historia.
Y me hace feliz sentir que lo nuestro
no forma parte de esa historia,
porque lo nuestro es
el ahora,
el suspiro,
la vida,
la realidad."

Y esto me lleva, a decir que nunca abandoneis la posibilidad de amar, bueno, el verbo amar es algo fuerte, digamos la posibilidad de conectar con alguien. Ya sea en con cuerpo o con su mente, porque no sólo existe la conexión mental, sino la física también, ya que son igual de poderosas y necesarias.

No puedo decir que me haya faltado gente con la que haber conectado, porque no es así, he tenido la suerte de conocer a grandes personas y llegar a esa maravillosa conexión mental de la que hablaba, pero por desgracia la que yo creía que era nuestra conexión física era una mera ilusión que poco a poco fue dando paso a la realidad. Y lo mismo me ha ocurrido cuando he mantenido una satisfactoria conexión física, que la mental no era para nada lo que yo necesitaba.

Y es que lo sé, y lo siento, soy muy exquisita en cuanto a personas, pero en el fondo todos deberíamos de serlo, nada de conformarse con el primero que te diga cuatro carantoñas y tenga la cara medio decente, disculpadme pero no, vale que quizá nunca encuentres lo que crees merecer, pero eso será porque esperas encontrar más de lo debido. Hay que ser exquisita pero ser realista, e ir acorde con la realidad.

Y con todo esto quiero deciros que hoy estoy desdichada por culpa de los hombres, y no sé si es porque me exijo mucho o les exijo poco a ellos, últimamente no espero nada de nadie, a veces ni si quiera de mi.

Pero por suerte esto va cambiando, noto que se acerca el otoño, los compañeros van volviendo y dentro de nada el café de los viernes se tornará realidad. Y sobre todo, yo voy cambiando, y como siempre a mejor.

No os asfixieis en este mundo lleno de aire, y no os metáis en una burbuja en la que creéis estar a salvo, salid y arriesgaos, porque lo peor que os puede pasar no es perder gente, sino perderos a vosotros mismos.

viernes, 30 de mayo de 2014

Nosotras y nuestro amor

Me da por leer y acabo enamorándome de un texto que habla de cómo soy, os dejo aquí un fragmento y su correspondiente enlace:

"Sin embargo, a final de cuentas, las mujeres que se hacen las difíciles no son tan difíciles como aparentan. Existe una manera para llegar a su corazón: piensa en ella, échala de menos, sueña con ella, escríbele. No te garantizo que te amará, no te garantizo que no te rechazará; pero ten por seguro que ella, tal como le gusta leer cada tarde lluviosa, “valorará tu sencillo coraje de quererla”.
[...]
Así pues, amigo, las mujeres que se hacen las difíciles no son tan difíciles una vez que te revelan el primero de los muchos misterios que su larga melena ondulada contiene: lo único complicado con una mujer que se hace la difícil es lo mucho que ella puede llegar a hacerte feliz."
http://www.belelu.com/2013/07/no-te-enamores-de-una-chica-que-se-hace-la-dificil/

Y es que estas cosas dan que pensar, por una parte te asemejas con el personaje o te idealizas con ser así, pero en el fondo sabes que tienes parte de esa dificultad añadida, pero no por ser mujer, simplemente por ser tú, por ser tan exigente contigo misma que siempre quieres lo mejor de lo mejor, por no estar nunca conforme con nada, porque las conformidades son para débiles y tú tienes que decidir, por todos esos tópicos de las canciones de amor de los hombres hablando de su musa, tan difíciles de complacer, de comprender, pero tan dulces y delicadas a la hora de sentir.

Así somos nosotras, porque nos gusta ser así, puede que no seamos especiales, pero sí que somos muy distintas de la gran mayoría. Unas tienen pareja desde bien jóvenes, otras no tienen pinta de tenerla, pero nosotras es que no queremos tenerla, nos gusta experimentar, ver cómo pasa el tiempo, pero al final te acabas aburriendo de una misma persona que deja de ser especial y se convierte en otro más del mundo.

Pero, ¿sabéis qué? Siempre estará esa espinita clavada en tu corazón a la que querrás volver una y otra y otra y otra vez, porque sufrir una vez no te fue suficiente, y necesitas más, aunque él no quiera más de ti.
No irás detrás conscientemente, sino que dejaras piedrecitas caer de vez en cuando para que se dé cuenta de que estás ahí y sigues colada por él. Pero cielo, he de decirte que ese puede ser tu mayor error, puedes acabar cerrándote y perder hombres maravillosos por estar obcecada con él, y eso no debe ser sano.
Así que sólo te pido una cosa cuando acabes de leer esto, piensa de verdad si él merece la pena, de ser así síguelo intentándolo, y sino intenta olvidarlo, pero no con otra persona, sino estando en soledad, centrándote en tus seres queridos, tus mejores amigos y amigas, y en algún momento desaparecerá y hallarás a alguien que de verdad te merezca.

“No tengas prisa, el hombre adecuado llegará.” 

viernes, 23 de mayo de 2014

No hay manera

Llegar a la conclusión de que vas a ser débil y asustadiza toda tu vida no es nada bueno, acabas por destrozarte, y yo me voy destrozando poco a poco porque veo cómo va desapareciendo gente de mi vida y no hago nada por miedo a lo que pueda suceder, acabo con gente que no es para mi y que muchas veces acaba haciéndome daño. Pero siempre vuelvo una y otra vez a aquello que no me conviene, pensando que quizá eso me haga fuerte.

Aunque un enlace a la leyenda del hilo rojo me hizo tener ilusión, porque acababa con una cita de Paulo Coelho sobre el amor y los amantes, y me gustaría que la leyerais.

“Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejará de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando.
Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…
Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo esto, les ha venido su nombre a la cabeza.
Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos.
Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias”
Sólo os digo que estoy llorando, después de leer esto siempre lloro, porque sé que tiene razón.
Yo sé quién es mi segundo gran amor, y duele, no os podéis imaginar cuánto duele, el saber que no vais a poder estar juntos, no por falta de compatibilidad o de amor, sino por falta de fuerza y perseverancia.

En el fondo sé que soy idiota por pensar estas cosas, porque cada persona es distinta y ve las cosas de otra manera y actúa diferente frente a las situaciones, pero soy así, me aferro a un clavo ardiendo si hace falta, aunque luego tenga que curarme las heridas.

domingo, 13 de abril de 2014

Insomnio

Hay veces que se pierde la motivación y yo he perdido la motivación de buscarte.

¿Para qué seguir intentando algo en vano? Si tú no quieres que te encuentre y cuánto más lo intento más me pierdo y te pierdo a ti.

No sé qué será de nosotros, lo único que tengo claro es que contigo me siento especial, me siento libre, libre de ser como soy sin miedo al rechazo y sin tener que guardar pequeñas cosas en los bolsillos de los pantalones, me siento con ganas de sonreírle al mundo y pasar de todo lo que me haga daño. Me tienes prendada de ti y no sé explicar el porqué. Pero has desaparecido, y te has llevado contigo parte de mi, porque una parte de mi se aferró a tu mirada.
Tu mirada, esos ojos grandes que me miraban hasta estremecerme, que conseguían que no pudiese mantener la mirada más de unos segundos, que erizaban mi piel, que me ponían nerviosa cuando los sentía sobre mi; eso mismo me pasaba con tu sonrisa, pero de distinta forma, si me sonríes me sale la sonrisa tonta, se me ilumina la cara y me sonrojo a la vez.

Te escribo todo esto porque no me sale decírtelo a la cara por miedo a tu reacción, para que sepas que sigues teniendo un hueco en mi corazón, y que siento haberte dicho ciertas cosas que te dolieron o te molestaron en un momento dado.

sábado, 12 de abril de 2014

Noches tontas

Esta fue de esas noches raras, de esas noches en las que sales con tu mejor amiga a pasarlo bien sin importar cómo o con quién. Estáis en el bar y de pronto llega el novio de tu amiga y sus colegas, y aparece él, no sabes si darle dos besos, pegarle, o simplemente pasar de él, pero sabes que no puedes, sabes que estarás pendiente de cada cosa que haga, y así es.
Os movéis de bar y ellos que se vienen con vosotras, y tu amiga se pone a hablar con él, media hora, y tú preocupada, empiezas a hablar con el resto de gente y de pronto sale él en la conversación, y, como no, te derrumbas, empiezas a llorar, y ellos cómo colegas tuyos que se han vuelto te consuelan y te dicen que no pasa nada, pero sabes que no es así.
Siguiente parada, discoteca, nosotras nos apartamos para hablar y ellos bajan andando. Empezamos a hablar sobre qué habían hablado ellos dos y acabas llorando, otra vez igual, lloras porque te importa y porque tú le importas, pero tiene miedo, miedo de hacerte daño, y con el miedo no se va a ninguna parte.
Así acaba la historia, cada uno por su lado, perdiéndose entre la gente sin encontrarse, y todo porque él no le echó valor como tú le echaste. Os conocisteis, os asustasteis y os olvidasteis.

miércoles, 9 de abril de 2014

Los principios siempre son difíciles

Ahora mismo pienso en cómo he llegado a esta situación, no me refiero a la de haber empezado con este proyecto que tantas ganas tenía de comenzar, sino de cómo he llegado al lugar donde estoy. Y tú me responderás, "pues gracias a tu madre que te parió y a tu padre que la inseminó", sí, vale, muchas gracias listillo. Pero lo que quiero decir es algo más profundo, algo más interno.

Veréis, no sé cómo lo hago pero siempre repito una y otra vez los mismos errores, dejo el estudiar para el último día y luego acabo suspendiendo, sigo pensando en tíos que no quieren saber de mi, siempre me peleo con mi hermano, voy en manga corta y me resfrío, y así hasta un largo etcétera.

Por todo ese etcétera me pregunto si soy de esas personas que no aprenden en su vida, que no se dan cuenta de lo gilipollas que pueden ser a veces y de las estupideces que están volviendo a repetir, y vale que el ser humano tropieza dos veces con una misma piedra, pero es que creo que yo he tropezado como 50 veces más o menos. No sé si esto me llevará a recapacitar las cosas que hago y a pensar dos o más veces las cosas antes de decirlas y/o hacerlas, porque de verdad, cuando me doy cuenta de lo que hago me dan ganas de estrellarme contra la pared.

Pero quién sabe, las cosas siempre pasan por algo y se ve que si a mi no me pasan 20 no me doy cuenta de lo que quieren decirme.


Tendrás más noticias próximamente <3